El reconocido actor protagoniza “Informe para una academia”, el inquietante monólogo basado en el relato de Franz Kafka, bajo la dirección y adaptación de Lucho Tuesta. Una historia sobre la libertad, la identidad y los límites que somos capaces de cruzar para sobrevivir
¿Qué estarías dispuesto a hacer para ser libre? ¿Hasta dónde serías capaz de cambiar
para sobrevivir?
Estas son algunas de las preguntas que plantea “INFORME PARA UNA ACADEMIA”, el célebre
relato de Franz Kafka que acaba de llegar a los escenarios protagonizado por Bruno Odar, bajo la
adaptación y dirección de Lucho Tuesta y producido por Aranwa Teatro.
En este monólogo dramático, Odar interpreta a Rotpeter, un mono que, tras ser capturado en la
Costa de Oro, en África Occidental, emprende una extraordinaria y dolorosa transformación:
dejar de ser mono para convertirse en humano.
Ante los miembros de una academia científica, Rotpeter relata los casi cinco años que le tomó
completar esta “humanización”. Pero hay una particularidad: no lo hizo porque quisiera ser
humano, sino porque necesitaba encontrar una salida, una forma de libertad.
Kafka construye una historia tan absurda como perturbadora que pone al descubierto algunos
de los aspectos más incómodos de la naturaleza humana. En esta adaptación teatral, el relato
profundiza en temas como la identidad, la alienación, la capacidad de adaptación y la necesidad
de encontrar una salida frente a circunstancias adversas.
UN DESAFÍO ACTORAL PARA BRUNO ODAR
Con 39 años de trayectoria artística, Bruno Odar asume el reto de interpretar en solitario a este
particular personaje creado por Kafka. Un desafío que le exige no solo trabajar desde la palabra,
sino también desde el cuerpo, el movimiento y la sutileza.
“Realmente me siento muy honrado y agradecido de protagonizar un cuento tan inteligente y
profundo que siento que no termina de procesarse. Me siento gratamente en el vacío. Ese vacío
placentero y vivo que te da el teatro. Un vacío que, como la vida misma, no sé a dónde me llevará
y cuál será el límite”, cuenta el actor.
Odar describe este proceso como una aventura que se transforma en cada ensayo y destaca
especialmente el trabajo corporal que le exige interpretar a Rotpeter.
“Interpretar un personaje de Kafka junto con la maravillosa y acertada dirección de Lucho Tuesta
es para mí un regalo que estuve esperando hace mucho tiempo, pues me hace retornar a la
sutileza interpretativa, el manejo corporal y, sobre todo, lo sugerido, que entra como un dulce en
los sentidos y mente del espectador y que lo hace soñar”, agrega.
KAFKA Y UNA HISTORIA QUE SIGUE INTERPELANDO AL SER HUMANO
Franz Kafka, uno de los escritores más influyentes de la literatura universal, construyó una obra
marcada por la soledad, la frustración, la culpa y la angustia del individuo frente a fuerzas que
escapan de su control.
En “Informe para una academia”, esa mirada se concentra en una pregunta profundamente
humana: ¿qué parte de nosotros estamos dispuestos a sacrificar para poder encajar, sobrevivir
o ser libres?
La adaptación teatral de Lucho Tuesta busca conservar íntegramente el relato original de Kafka,
trasladándolo a una estructura escénica en la que Rotpeter cuenta su historia frente a la
academia.
“Mi adaptación ha consistido en traspasar íntegramente, y sin modificaciones, el relato original
de Kafka a una estructura teatral, imaginando cómo Rotpeter le contaría su historia a la
academia. El gran reto fue desestructurar la prosa para que el personaje tenga una forma de
hablar y un ritmo particulares y no humanos, fragmentando oraciones en una suerte de verso
libre”, explica Tuesta.
El director cuenta que ha trabajado en esta adaptación durante más de diez años, regresando
constantemente al texto para encontrar nuevas posibilidades.
“Siempre volvía a él con nuevas ideas, nuevas propuestas que hicieran de este monólogo un
espectáculo redondo, atractivo, con mucho humor, pero sobre todo que sea muy conmovedor.
Una vez satisfecho con el resultado, se lo presenté a Bruno Odar, el único actor que siempre tuve
en mente para este complejo personaje”, señala.
Y añade: “Solo tengo palabras de agradecimiento hacia él por haber aceptado el reto y por poner,
en cuerpo y alma, todo su talento y sensibilidad al servicio de esta historia. Ha sido un lujo y un
gran sueño hecho realidad construir esta obra con él”.
UNA HISTORIA SOBRE LA LIBERTAD, LA IDENTIDAD Y LA SUPERVIVENCIA
“INFORME PARA UNA ACADEMIA” propone reencontrarse con Kafka desde el teatro y, al mismo
tiempo, mirarnos a nosotros mismos a través de un personaje que, para sobrevivir, tuvo que
encontrar una salida y transformarse.
Más de un siglo después de haber sido escrito, el relato conserva su capacidad de incomodar,
provocar preguntas y poner frente al espectador una posibilidad inquietante: ¿cuánto de
nosotros estamos dispuestos a cambiar para poder ser libres?
Las entradas para INFORME PARA UNA ACADEMIA se encuentran disponibles a través de
Ticketmaster o en la boletería del Teatro Ricardo Blume (Jr. Huiracocha 2160, Jesús María), dos
horas antes de cada función. Las funciones son los viernes y sábados a las 8:00 p.m. y los
domingos a las 7:00 p.m. Tiene una duración de 60 minutos.






