La muestra reúne 19 pinturas realizadas entre 2025 y 2026 y propone un recorrido por la resistencia, la introspección y el misterio a través de la figura femenina.
El artista peruano Luis Miguel Portilla Tuesta presenta “Vigilia: Las guerreras del silencio”, una exposición individual que reúne diecinueve pinturas en técnicas de acrílico, óleo y técnica mixta sobre lienzo. La muestra estará presente en el histórico Gran Hotel Bolívar, ubicado en la Plaza San Martín. El horario de visita es de lunes a domingo de 9 a.m. a 9 p.m. Ingreso libre.
La propuesta parte de una figura que aparece de manera persistente en la producción reciente de Portilla: rostros serenos, muchas veces marcados por un círculo rojo alrededor de uno de los ojos, acompañados de animales, yelmos, máscaras y elementos simbólicos. Lejos de representar escenas de combate, estas figuras se presentan como “guerreras sin batalla visible”, cuya fortaleza reside en la quietud, la contemplación y una resistencia ejercida desde el silencio.
Bajo la curaduría de Eleine Rodríguez Castañeda de Yance, la exposición propone un recorrido que conduce al visitante desde la idea de armadura y protección hacia un territorio interior marcado por cielos, lunas y ventanas, para culminar en un espacio de símbolos, cerraduras, máscaras, dados y referencias al imaginario arquetípico de Portilla.
Luis Miguel Portilla Tuesta nació en Chachapoyas, Amazonas, en 1986 y se formó en la Escuela Superior de Bellas Artes de Chachapoyas. Su trayectoria incluye exposiciones en diversas ciudades del Perú y participaciones internacionales en España, Francia, Alemania, Italia, Ecuador, México y Nueva Zelanda. En 2024 fue finalista del Concurso Nacional de Pintura Histórica Juan Lepiani Toledo y en 2026 participó en la exposición colectiva Materia crítica: Pulsiones de una generación emergente, organizada por el Ministerio de Cultura del Perú.
En los últimos meses, ha engalanado la escena limeña con dos exposiciones donde desanda los caminos de la introspección personal: Magnum Opus, en el Centro Cultural de Bellas Artes, tras ganar el Vive Cultural, y su posterior participación en el centro cultural El Olivar de San Isidro. Esta se convierte en su tercera muestra personal del año.






