El reconocido actor y director teatral fue homenajeado por su destacada trayectoria artística durante el 13.º Festival de Cine de Trujillo. La proyección de Dos besos, de Francisco Lombardi, dio paso a un entrañable conversatorio en el que compartió experiencias, recuerdos y reflexiones sobre su vida dedicada a la actuación.
Hay películas que terminan cuando aparecen los créditos y otras que continúan mucho después de que se encienden las luces. Ese fue el caso de Dos besos (2015), el drama de infidelidades dirigido por Francisco Lombardi, que volvió a la pantalla grande ante una sala llena durante el FECIT 2026.
Entre risas, sorpresas y reacciones a los giros de un relato construido alrededor de un complejo triángulo amoroso, los espectadores disfrutaron de una función especial que tenía reservada una sorpresa fuera de la pantalla: el encuentro con uno de sus protagonistas, Javier Valdés, primer actor y director teatral peruano, cuya trayectoria ha dejado una huella en el cine, el teatro y la televisión nacional.
Uno de los momentos más emotivos del encuentro fue cuando Mariagracia Mejía, directora del Festival de Cine de Trujillo, entregó al actor el trofeo oficial del FECIT 2026 en reconocimiento a su destacada trayectoria. La distinción constituyó el tercer reconocimiento que recibió durante el día, coronando una celebración de su legado artístico.
Tras la proyección, Valdés protagonizó un cálido conversatorio con el público trujillano. Entre anécdotas sobre el rodaje de Dos besos, recuerdos de su experiencia trabajando con Francisco Lombardi, uno de los cineastas fundamentales del Perú, y reflexiones sobre sus primeros pasos en la actuación, el encuentro se convirtió en un recorrido íntimo por su carrera artística.
«El tren no solo pasa una vez en la vida. Pasan varios trenes en la vida. Tú puedes escoger a cuál subirte», reflexionó el intérprete al ser consultado sobre sus inicios. Una frase que sintetizó su visión de las oportunidades, la perseverancia y las decisiones que terminan marcando el destino de un artista. El diálogo se extendió entre las preguntas del público, las risas compartidas y la cercanía de un actor que encontró en Trujillo un espacio dispuesto a escuchar y celebrar su historia.






