Después de revelar progresivamente su nuevo universo musical a través de los singles «RUMOR»,
«HAMBRE» y «PODEROSO», Iván Fajardo presenta PODEROSO, su segundo álbum como solista.
Disponible desde el 23 de octubre, el disco reúne diez canciones que exploran distintas formas de
resistencia, transformación y búsqueda personal.
Con más de 25 años de trayectoria, Fajardo —conocido por haber sido la voz de las bandas
peruanas Índigo y ERA— construye en este nuevo trabajo una propuesta que parte de una
reflexión sobre la experiencia individual y la capacidad de afrontar los cambios, incluso cuando
las circunstancias dejan de ofrecer certezas.
EL CONCEPTO – La fuerza de uno mismo
PODEROSO es una reivindicación de la autonomía mental y de la capacidad del ser humano para
encontrar en sí mismo el impulso para sobrevivir. Frente a los miedos, las dependencias
emocionales y las creencias adquiridas que condicionan nuestra manera de vivir, el álbum
propone cuestionar aquello que damos por sentado y reconocer la fuerza que cada individuo
puede construir desde su propia experiencia.
No se trata de negar la importancia de los vínculos humanos, sino de recordar que la fortaleza
personal también tiene un valor propio. Antes de formar parte de cualquier colectivo, cada ser
humano existe como individuo. Desde esa perspectiva, las canciones recorren experiencias de
aprendizaje, deseo, desconexión, plenitud, crisis y aceptación, construyendo un universo que
invita a recuperar la propia voz y seguir adelante.
EL SONIDO – La energía eléctrica de la guitarra
Musicalmente, PODEROSO transita entre el rock alternativo y el pop-rock, con una marcada
presencia de guitarras eléctricas —y, en algunos pasajes, acústicas—, arreglos corales a varias
voces y recursos electrónicos. Su universo sonoro recorre desde la intensidad del rock de estadio
y el pulso del rock clásico hasta pasajes atmosféricos, armonías introspectivas y momentos de
mayor sensibilidad melódica.
A diferencia de su anterior disco, Vímana (2013), cuyas referencias se inclinaban hacia el postpunk y el new romantic, en PODEROSO conviven los ecos guitarreros de Muse, U2, Gustavo Cerati
y The Killers; los toques de raíz blues y rock de The Rolling Stones y Tom Petty; la tensión
alternativa dosmilera de Placebo y White Lies; y la riqueza armónica de The Beatles, Queen y
Radiohead. Estas referencias funcionan como puntos de partida integrados en un lenguaje
propio que encuentra en la guitarra eléctrica distorsionada uno de sus principales vehículos
expresivos.






