La marca, que inició operaciones en 2022, viene consolidando una propuesta inspirada en sabores peruanos y continúa ampliando su presencia en la capital con un nuevo local en San Miguel.
Pancho Fierro sigue creciendo en el mercado con una propuesta que combina café, sándwiches de inspiración peruana y postres pensados para el día a día. Más que una cafetería tradicional, se ha ido posicionando como un espacio al que se puede volver en distintos momentos: para una pausa breve, una comida ligera o algo para compartir.
Desde su inicio en 2022, la marca ha crecido sin perder esa lógica. Lo que empezó como una propuesta centrada en café hoy funciona como un formato más amplio, donde conviven distintas opciones que acompañan el ritmo cotidiano del cliente, sin necesidad de cambiar de lugar.
La carta ha ido evolucionando en esa misma línea. A las bebidas clásicas se suman frappés y una propuesta de cócteles que combina opciones tradicionales con una línea de autor, esta última inspirada en las obras del pintor Pancho Fierro, como una forma de llevar esa referencia cultural también a la experiencia. A ello se suman piqueos, alternativas de almuerzo y una línea de postres elaborados diariamente, donde el uso de insumos locales y recetas familiares refuerza el enfoque cercano de la marca.
Este crecimiento también se refleja en su expansión. La marca inauguró recientemente un nuevo local en San Miguel, ubicado en Av. La Mar 2251, una zona con alto movimiento residencial y comercial que forma parte de su estrategia para acercar la propuesta a nuevos públicos dentro de Lima.
“Pancho Fierro está creciendo sobre una idea clara: mantener una propuesta cercana, peruana y pensada para distintos momentos del día. Queremos que el cliente nos identifique por un buen café, por sándwiches con sabor peruano y por postres frescos que pueda disfrutar en tienda o llevar para compartir”, señaló Steve Morales, gerente de la marca.
Con este proceso, Pancho Fierro apunta a consolidarse como una cafetería-restaurante de identidad peruana, capaz de acompañar tanto consumos cotidianos como ocasiones especiales, sin perder la cercanía que ha marcado su crecimiento.






